jueves, 16 de abril de 2015

DE VUELTA SOBRE FERNANDO SOTO APARICIO

DE VUELTA SOBRE FERNANDO SOTO APARICIO
Hernán Alejandro Olano García.*
Universidad de La Sabana, Chía, Colombia. 

Aquel que juega con las palabras está jugando con el universo.
Jorge Luis Borges.

Presentación:
Transcurre el año 2015, Fernando Soto Aparicio está por cumplir sus 82 años; su prestigio literario en nuestro mundo contemporáneo ha traspasado fronteras y sigue cada día escribiendo como quien respira, como quien escucha cantar los pájaros, o como quien sueña despierto, relatando el drama de muchos hombres y mujeres, de muchos campesinos, dedicados por la fuerza de la fatalidad, a trabajar en las oscuras galerías de una mina de carbón para no morir de hambre, donde la esperanza ha cambiado su color de piel por el de la fría y negra roca milenaria.

Es un maestro de vida y de letras; de una obra copiosa que abarca todos los géneros literarios y que nos presentan al primer autor colombiano en recibir, hace más de sesenta años, el primer premio internacional de literatura que le diera visibilidad a la obra de tantos, que como al propio García Márquez lo elevaría al Nobel de Literatura.

Desarrollo:
El Maestro Soto Aparicio posee un ingenio creador sin límites. Nació en Socha, Boyacá el 11 de octubre de 1933 y desde sus dos  meses de vida hasta sus 27 años vivió en Santa Rosa de Viterbo, donde inició su carrera de escritor alternándola con 14 años al servicio del poder judicial en el Tribunal Superior de ese municipio. Santa Rosa es tierra de humanistas; allí nacieron los poetas Jorge Rojas y Vicente Combariza, el filólogo Rafael Torres Quintero y el pensador de la latinoamericanidad Carlos Arturo Torres, autor de Idola Fori.

En esos dos municipios boyacenses y en Bogotá, Soto reparte sus afectos familiares y evoca a cada instante los dos elementos sustanciales que mantienen viva su extensa obra: uno, el amor, que es la constante en toda su literatura; y dos, la preocupación por el hombre de América, su circunstancia, su lucha y el hambre de eternidad con que vive su finitud; fija allí toda la dimensión de la rebeldía americana y la búsqueda de nuestra autenticidad en un presente lleno de injusticia y de violencia. Soto Aparicio es un vocero de una sociedad muda, que encuentra expresarse a través de sus libros, pero también es un hombre sereno y sencillo, no obstante haber llegado a la diplomacia por un período de dos años en la Legación de Colombia ante la UNESCO en París.

Soto Aparicio sólo hizo estudios regulares hasta cuarto de primaria, pero desde que abandonó el colegio no ha sido más que un verdadero Maestro. Los grados que oficialmente no obtuvo le han llegado después a través de múltiples doctorados honoris causa de las universidades Militar “Nueva Granada” de Bogotá, que se lo concedió en Educación y Humanidades; Corporación Universitaria del Meta, de Villavicencio; Simón Bolívar, de Barranquilla; ASAM University, de Roma; Inter Americana de Ciencias Humanísticas, de Buenos Aires; Philo Byzantine Academy and University, de Miami; etc.

Escribió semanalmente en el Magazín Dominical de “El Espectador”, diario en el que editaba la página de Libros Contemporáneos; lo mismo que en “El Tiempo”, cuyas columnas fueron luego compiladas y publicadas por Tercer Mundo. Dirigió la revista “Cromos”; fundó la revista “Gato Encerrado”; publicó en la revista “Arco”, al igual que en “El Neogranadino”, “Educación y Desarrollo Social”, “Repertorio Boyacense” y “Mirando al campo”. Recibió el premio “Aplauso”. Es Individuo Correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, de la Academia Boyacense de la Lengua, de la Academia Boyacense de Historia, de la Academia Nazionale di Lettere, Arti e Scienze “Ruggero II di Sicilia”, del Centro de Estudios Históricos “Diego de Torres y Moyachoque, Cacique de Turmequé”, que le concedió su medalla en el año 2002. Miembro Honorario de la Academia de Historia Heráldica de Colombia; Caballero del Estamento de Hijosdalgos del Nuevo Reino de Granada; Asesor editorial de Plaza y Janés Editores Colombia y del Grupo Grijalbo Mondadori.

Ha sido profesor en las universidades La Sabana, Santo Tomás, Militar “Nueva Granada”, Escuela Superior de Administración Pública - ESAP y ha dictado centenares de conferencias.

La Corporación Universitaria del Meta bautizó su paraninfo principal con el nombre de Fernando Soto Aparicio, lo mismo que se hiciera en Chiquinquirá con un Colegio privado y la Institución Educativa Distrital nuevo Kennedy de Bogotá. La Alcaldía Local de Engativá lo condecoró con “la Orden Civil al Mérito” reconociendo su vida como escritor y su dedicación y entrega al arte de la letras. La Alcaldía de Socha, con ocasión de su 80 cumpleaños, le encargó un busto al maestro Neil Avella González. Por Decreto 090 de 2013 (octubre 23), la Alcaldía de Moniquirá, Boyacá, exaltó su obra, lo mismo que la Facultad de Ingeniería de la Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”. El Concejo Municipal de Santa Rosa de Viterbo,  como máxima representación popular,  reconoció las ejecutorias  personales, ciudadanas y profesionales del Maestro Soto Aparicio – Acuerdo  # 063 del 16 de Octubre de 2013 y la alcaldía de esa ciudad le concedió la medalla “General Rafael Reyes” en su máxima categoría y le impuso su nombre al Teatro Municipal. El Concejo municipal de la ciudad de Facatativá le dio el nombre a la “Mega Biblioteca Municipal” y le impuso la Medalla Orden al Mérito “Concejo Municipal de Facatativá”. También ha recibido honores de la Corporación Cultural “Jetón Ferro” de Chiquinquirá, Boyacá y del Encuentro de Escritores “Fuerza de la Palabra”. Lo ha galardonado la Cámara de Comercio de Sogamoso; el Concejo Municipal de Tunja le concedió la Orden Gustavo Rojas Pinilla, en el grado de oficial y la Contraloría General de Boyacá le concedió la “Orden Sor Francisca Josefa de la Concepción Castillo y Guevara”, considerada como el “Nobel boyacense”.

A los quince años ya le eran publicados algunos de sus cuentos, ensayos y poemas, como “Himno a la Patria”  en la prensa nacional y desde esa época no ha dejado de hacerlo.

En 1960 gana su primer premio literario, el “Nova Navis” en España con su novela “Los Bienaventurados”. Podría decirse que Soto Aparicio fue primero en el mundo y luego en la Patria; es decir, fueron los caminos primero que la existencia de la época “macondina”.
Soto Aparicio ha sido un escritor siempre vigente, siempre en marcha. Sus libros tienen la permanencia de su calor humano, de su honda preocupación por nuestro destino, y por seguir haciendo preguntas pese a la certidumbre de que jamás existirán las respuestas. Sus personajes son sencillos, intrépidos, amorosos, de carne y hueso.

En sesenta y siete años de vida literaria, Soto Aparicio ha estado trabajando siempre con la palabra, ya sea la escrita, abierta a la hermenéutica, como la Palabra hablada, abierta a la acción, vale decir, libros y televisión. Soto Aparicio es un escritor siempre vigente, uno de los hombres más prolíficos en la historia literaria de Colombia y alguien que suele decir que él envejece porque no le queda otro remedio, pero que sus obras siguen jóvenes, vigentes, combativos, beligerantes y a la vez, indispensables para comprender el país y el mundo.

En el caso de sus libros, es uno de los autores en vida que no saben cuántos ejemplares existen de su obra, pues “La Rebelión de las Ratas”, su libro editado en 1961 y hasta ahora en 60 ediciones “legales”, ha sufrido el flagelo de la piratería con un número similar o mayor de ediciones irregulares. También ha sido editada en idioma chino con un tiraje de 200.000 ejemplares. Esta obra,  ha sido traducida y publicada en alemán, rumano, inglés, italiano y francés, ganó en Barcelona el premio “Selecciones Lengua Española de Editorial Plaza & Janés” en 1961 y considerada como una épica de América Latina, llevada a la pantalla chica en 1990 por Jorge Barón Televisión, relatando con un lirismo sorprendente, el drama de un campesino dedicado, por la fuerza de la fatalidad, a trabajar en las oscuras galerías de una mina de carbón para no morir de hambre. Los sombríos socavones simbolizan en la novela la vida misma: laberinto indescifrable, donde la esperanza ha cambiado su color de piel por el de la fría y negra roca milenaria. El pueblo de Timbalí, así como el minero 22048, Rudesindo Cristancho, estarán felices de verlo hoy homenajeado, Maestro.


A estas dos primeras novelas siguieron “Mientras Llueve”, escrita en 1964, donde la protagonista, Celina Franco Valdivia, que reúne en su imagen las horas grises de una injusticia que se encierra entre cuatro paredes, cuenta su historia en hojas que se han desprendido de un diario escrito en la prisión, donde el personaje describe al Maestro Soto Aparicio después de ver su fotografía en el Magazín Literario de “El Espectador” el 3 de mayo de 1964: “Fernando está un poco más hombre, no tiene la cara ingenua y alegre de San Juan de Alba. Se ha dejado bigotes y una rizada barba que le cae muy bien. Pero es el mismo. La nariz aguileña, los ojos soñadores, bien dibujadas las cejas y abundantes y crespas las pestañas.... Ha logrado su objetivo, ha salido de la masa anónima. Su nombre y su figura descuellan sobre el trigo uniforme Pienso si la fama le habrá traído placer o nostalgia, si será feliz o desgraciado”.


Después le seguirían “El Espejo Sombrío” (1967), que tuvo la censura franquista en España; “Mundo Roto” (1968), en la cual señala el panorama de la juventud en los años sesenta del siglo pasado, su desorientación y su lucha por imponer un criterio propio; “Viaje a la claridad” (ganadora del premio “Ciudad de Murcia”, del Ayuntamiento de Murcia, España, en 1971), en la cual ya hablaba Soto de una enfermedad que aún no tenía nombre, el SIDA; “Puerto Silencio” (1974); “Proceso a un Ángel” (1977), donde nos narra los mitos y la crisis de la religión ante el milagro de la Virgen ante la vidente de Piendamó en el Cauca; “Los Funerales de América” (1978); “Viva el Ejército” (mención de honor Casa de las Américas de La Habana en 1971), una crítica al poder de las fuerzas armadas de Colombia; “Hermano Hombre” (1982), que muestra la angustia en la búsqueda de Dios; “La Cuerda Loca” (1984), una sátira a la inútil vida de los diplomáticos en París; “Jazmín Desnuda” (ganadora del Premio Nacional de la Novela Colombiana en 1989), donde narra la vida de una actriz de televisión y enjuicia las mentiras de este medio; “Camino que anda” (1980), donde Suaty Amanecer es la mujer de la era precolombina, lo mismo que en Amanecer de los Ángeles, la mujer del mestizaje americano y la Inquisición, Amanecer Fernández, la protagonista en la época de los comuneros y, Amanecer Domínguez, la mujer actual que asiste a la destrucción y a la construcción de un mundo que ha de ser la verdadera América;  “Palabra de Fuego” (1988), en la que denuncia los problemas de los indios paeces representados en Álvaro Ucué Chocué, el clérigo mártir de la indianidad, que fuera escuchado por san Juan Pablo II en Popayán; “Los Juegos de Merlina” (1992), cuando una pareja es condenada a muerte por un grupo de sicarios y su refugio y protección se encuentra solo en el amor que los sublimiza; “Los Hijos del Viento” (2003), en la cual una heroína apasionante, Llovizna Abril, denuncia el problema de la explotación petrolífera en los territorios tunebos de los U´was en Boyacá, hasta que “el silencio abrió sobre la selva la paz de sus alas inmensas”; “La noche del Girasol” (2004) acerca del flagelo del secuestro en Colombia; “El sueño de la Anaconda” (2013), un complemento a las “Elegías de varones ilustres de Indias” de don Juan de Castellanos; “La Última Guerra” (2000), protagonizada por Peregrino Cadena, una figura patética que representa al hombre de nuestro tiempo, desterrado de todos los lugares, en éxodo permanente hacia un amor que se le niega y una libertad que se le destruye y nos muestra hasta donde nos está llevando el odio; “Testigo de excepción” (2005), su testamento, o más bien, su testimonio, una autobiografía de su pensamiento, de las palabras con las que ha pretendido dejar huella, donde están los textos de un hombre enamorado del amor, devoto de la vida, respetuoso de nuestra Madre Tierra, y terriblemente dolido porque como seres humanos rondamos muchas veces los límites del fracaso, cuando dejamos que nuestra balanza existencial se incline hacia el odio. En “La Siembra de Camilo” (1971), Soto Aparicio fue el primero en expresar las preocupaciones de la lucha entre la revolución y las reformas, reseñando la vida del cura Camilo Torres y la huella que dejó en los humildes y desposeídos.
Otras novelas son: “Sólo el silencio grita” (1993); “Y el hombre creó a Dios” (1998); “Los Últimos Sueños” (1990); “Quinto Mandamiento” (2000); “La Demonia” (1986); “Viaje al Pasado” (1970); “Después Empezará la Madrugada” (1970); “Todos los ríos son el mismo mar” (2013); “La sed del agua” (2015); “Pedro Pascasio. Héroe antes de los doce años” (2005), donde dice que “los señores Olano, que siempre fueron buena gente”.
                         
Son recordados sus cuentos “El color del viento” (1993), un libro donde volvemos a ser niños, dedicado “A todos los niños que hacen su prekínder para ser adultos. Y a todos los adultos para que dejen hablar y soñar a ese niño que a veces nos juega en el corazón”; “Solamente al vida”; “Lunela” (1986); “Lecturas para acompañar el amor”; “Guacas y Guacamayas” (1993); “Los viajeros de la eternidad” (1995); “Alfajuego” (2000); “Bendita sea tu pureza” (1999); y, “No morirá el amor” (2001).

Sus poemas le merecieron el 23 de octubre de 2002 el ALBO DE ORO, reconocimiento a su vida consagrada a “hacer versos endecasílabos de la prosa común de todos los días”, como decía San Josemaría Escrivá de Balaguer. Se suman “Sonetos con forma de mujer” (Ganadores del Premio Nacional de Poesía de la Asociación Nacional de Escritores en 1973); los 114 sonetos “Alba de Otoño” (2008), de impecable factura y fulgurante belleza; “Palabras a una muchacha” (1967), dedicado a una pequeña Flor, con amor total, porque “Amarte es penetrar en la alegría, recobrar la conciencia de la vida y no sentir temor ante la muerte”; “Diámetro del corazón” (1963); “Motivos para Mariángela” (1969); “Las fronteras del alma”; “Canto personal a la Libertad (1969)”; “Carta abierta a una guerrillera – Cartas a Beatriz” (1976); “Pasos en la Tierra” (1984); “La paz sea con nosotros” (1986); “Carta de bienvenida a la paz” (1989); “El amor nuestro de cada día” (1994); “Poemas en ocre y luna” y la bellísima “Oración personal a Jesucristo”, recientemente reeditada por varias editoriales comerciales y universitarias, escrita por Soto cuando apenas tenía veinte años y publicada por primera vez el domingo 30 de marzo de 1954 en el suplemento literario de “La República”, que vale la pena leer, porque es una plegaria para los hombres de buena voluntad, un patrimonio de la fe, de la fraternidad, de la tolerancia y de la convivencia, con las que se construye la paz y se puede entrar, por los fieles de cualquier religión, a una reflexión para darnos cuenta que alguien, nos espera con los brazos abiertos para el amor y para la esperanza.

Y es que Soto nos dice en muchos de sus escritos que la esperanza es buena en la medida en que respalda el esfuerzo; que la realidad diaria es sorprendente y maravillosa; que el trabajo y la fraternidad hacen la paz, y que la felicidad es posible si al mundo y al hombre se les mira siempre con amor.

Dos bellos libros “Lección de Amor (1997)” y “Memorias de la Memoria”, conjugan sus textos con los cuadros de los maestros Hugo Díaz, Abeizer Agudelo, Germán Rizzo, Henry Villada, Martha Arango, Griselda Ferreira, Ángel Ramírez y José Omar Torres. De la misma factura son “Para estrenar las alas” (2001) y “Taller para la enseñanza de la felicidad” (2011), una meditación personal sobre la vida, que nos prohíbe sembrar la discordia, porque éstas sólo sirven para hacer crecer árboles siniestros que ahorcan nuestras esperanzas y nos llevan a ese último párrafo de la obra: “Y mirándome al espejo me pregunto en qué momento se produjo la invasión de la soledad, y cómo fue llenándome de tal modo que no alcanzó a caber en los últimos latidos de mi vida, y por eso ya está invadiéndome los primeros silencios de mi muerte”.

Sus obras de teatro “El vendedor de juguetes” y “El eclipse de Dios”, han sido representados en colegios, universidades y teatros de Colombia y el exterior.

Fue libretista por más de dieciocho años de la serie Dialogando y adaptó entre otras, desde 1967 las novelas “UNA MUJER PERDIDA” de Arcadio Dulcey; “EL ALFÉREZ REAL”, de Eustaquio Palacios; “MANUELA” de Eugenio Díaz; “ROJO Y NEGRO” de Stendhal; “LA COSECHA” de Osorio Lizarazo; “LAS SEÑORITAS GUTIÉRREZ” de María Victoria Restrepo; “LOS NOVIOS” de Alejandro Manzoni; “PAPÁ GORIOT” de Balzac; “LA HIJA MALDITA” de Emilio Richebourg; “ROSALBA” de Arturo Suárez; “ENTRE PRIMOS” de José Manuel Marroquín y “DESTINOS CRUZADOS” de Gustavo Páez Escobar y, producidas por PUNCH, R.T.I., PROMEC y R.C.N.

También sus originales han llegado a lo más recóndito de los hogares colombianos con la producción de R.T.I., PUNCH, PROMEC, REVIVAMOS NUESTRA HISTORIA, AUDIOVISUALES, SEÑAL COLOMBIA, R.C.N. Y JORGE BARÓN TELEVISIÓN, entre las que se cuentan desde 1969 hasta el 2001: “CARTAS A BEATRIZ”, “VIAJE AL PASADO”, “LOS PECADOS DE AYER”, “VOLVERÁS A MIS BRAZOS”, “LA HERENCIA”, “LA ENEMIGA”, “EL DETECTIVE GENIAL”, “LA MARAÑA”, “DIALOGANDO”, “CAMINO AL FUTURO”, “SOLEDAD”, “PEDRO CLAVER”, “EL SECRETO”, “EL JURAMENTO”, “LOS COMUNEROS”, “EL ÚLTIMO ÁNGEL”, “LEVIATÁN”, “CAMINO CERRADO”, “LA ESPADA DE PAPEL”, “VANESA”, “MARÍA DE LOS ÁNGELES”, “LA REBELIÓN DE LAS RATAS”, “LOS PECADOS SECRETOS”, “ARCHIVO SECRETO”, “POR LAS BUENAS”, “MIENTRAS LLUEVE”, “AMOROSAMENTE”, “DEFIÉNDASE”, “SANTA MARÍA DEL OLVIDO” (Por encargo del Ministerio de Salud en 1994) y “LA FAMILIA ESPEJO”.

Conclusión:
Maestro Soto Aparicio, sólo quiero expresar que es un honor para mí ser su amigo y que no podemos terminar sin incluir de su ensayo “Cartilla para mejorar el Mundo” (2002), su “Recomendación para todos los días”:

“Si tienes un amor, cuídalo pero no lo amarres; cultívalo cada día como si fuera el primero y el último; acepta con alegría el compromiso que implica amar, y no lo ensucies con la aventura barata de una traición; déjale crecer sus alas y enséñale cómo se manejan, para que después haga sus propios vuelos; no lo encierres en una ceremonia ni en un código ni en un chantaje, porque la esencia del amor es la libertad; no lo obligues a que te ame, pero gánatelo; no lo asfixies porque el amor necesita su propio aire para sobrevivir; no lo condiciones ni lo sobreprotejas ni lo limites, porque lo convertirás en un rebelde o en un inútil; acepta que la fidelidad es una opción hermosa y que, como un cristal, se rompe con cualquier descuido y ya jamás podrá reconstruirse;

Si tienes un hijo enséñale a convivir, háblale de la importancia de ser para los demás, de abrirse hacia los otros porque al ser humano lo define y lo ubica su voluntad y su necesidad de comunicarse; dile que no es saludable convertirse en una casa cerrada porque lo que tiene por dentro se irá llenando con el moho de la soledad, pero que también es importante proteger una parcela de privacidad donde pueda quitarse los disfraces y ser completamente auténtico; vigila sus primeros pasos pero déjalo que tropiece para que aprenda a caminar en la vida; enséñale a amar a su país por encima de todo, a respetar la Tierra de la que hemos nacido, y a cuidar el agua para que la sed no nos mate el futuro; muéstrale cómo el árbol es hermoso y fraternal y próximo, y dile que mirándolo crecer entenderá su propio crecimiento; y cuando se vaya –porque los hijos se van- haz como los aviones de papel que fabricabas cuando niño: dale el impulso, y míralo volar libremente hasta perderse en un cielo diferente al tuyo;

Si tienes un trabajo acepta que debes hacerlo con entusiasmo y con amor, porque le da un sentido al tiempo que te adjudicaron para vivir; entrégate a una causa y aprende a defenderla, sin que eso quiera decir que tus ideas son las únicas válidas; por el contrario, permanece abierto al cambio, porque los seres y las cosas constituyen con su existencia una dinámica constante, y nada se detiene, nada es para siempre; si aprendes, abre tu inteligencia a todos los rumbos y escoge el que creas que te conviene y para el que tengas vocación; si enseñas, dale a cada uno de tus alumnos lo mejor de ti mismo, y muéstrales con tu ejemplo cómo la vida debe convertirse en un canto, en una búsqueda permanente de la felicidad, en una aventura plenificante y magnífica;

Si tienes un sueño no lo dejes morir, consiéntelo como quizás cuidaste los animales desvalidos en tu infancia, un canario que se cayó del nido y al que alimentaste con alpiste y afecto, un pez que se estaba ahogando en el aceite de un río y al que le diste un poco de agua limpia, un arbusto que arrancó la tormenta y al que le volviste a meter los pies en la tierra; soñar no cuesta nada y ayuda a que la imaginación no se detenga, y con ella puedes hacerlo y conocerlo todo;

Si tienes una vida no la pierdas porque no habrá segundas partes; date por las mañanas un abrazo, atrácate de buenas razones para triunfar, pégate dos mordiscos de ternura y sal a la calle con una armadura de optimismo; comparte con los otros tu pan y tu esperanza, y entiende que si te detienes, el tiempo acabará por empujarte. Si escribes, que tus palabras sean como disparos de paz y de fe que se conviertan en bengalas que iluminen la noche y rescaten a los que se han perdido; si pintas pon en cada uno de tus paisajes esa luz infinita que es sólo la sombra de Dios; si esculpes, que cada golpe sobre el mármol o la piedra palpite sin cansancio hasta lograr una obra definitiva; si simplemente vives, haz de cada momento algo especial, llénate de razones para amarte, acepta el mundo que te dieron, besa la mano que te hiere, para desarmarla, busca el equilibrio entre la verdad, el amor y la libertad, y construye la paz con tus diarias contribuciones de comprensión y de ternura.

Y recuerda que si todos nos esforzamos, habremos mejorado el mundo”.




* Abogado, con estancia Post Doctoral en Derecho Constitucional como Becario de la Fundación Carolina en la Universidad de Navarra, España y en Historia en la Universidad del País Vasco como becario de AUIP;  Profesor Asociado; Director del Programa de Humanidades en la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas; Director de Estudiantes del Programa de Filosofía y Director del Grupo de Investigación en Derecho, Ética e Historia de las Instituciones “Diego de Torres y Moyachoque, Cacique de Turmequé” de la Universidad de La Sabana, donde es profesor de Democracia, Globalización y Conflicto; Introducción al Derecho Administrativo y, Responsabilidad Profesional. Es Investigador Asociado en COLCIENCIAS e Investigador de la Cátedra Garrigues de la Universidad de Navarra. Miembro de Número de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, Miembro Correspondiente extranjero de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales y Miembro de Honor del Muy Ilustre y Bicentenario Colegio de Abogados de Lima. Hernan.olano@unisabana.edu.co

sábado, 4 de abril de 2015

Ética de la responsabilidad

La violencia y la corrupción, son siempre los actos de una persona y una decisión que implica la responsabilidad personal. De hecho, la adopción de una ética de la responsabilidad, haría que el camino hacia el futuro fuera fecundo, poniendo fin al punto muerto entre posiciones extremas, como lo ocurrido recientemente cuando pasamos de unos aforados radiales a unos desaforados radiales y televisivos, que vienen a postularse como ejemplos de conducta ética y moral para todos los colombianos.

Tenemos un reto delicado, complejo y urgente que atañe al respeto por las instituciones jurídicas y el rescate de la profesión de abogado y del oficio del jurista, siempre tan criticado y denostado, pero que ante hechos evidentes no hace más que ratificar para un numeroso grupo, el hecho de que ser abogado es sinónimo de pícaro o bandido.

Aunque los medios de comunicación están en medio de esta polémica, la libertad de expresión que se utiliza indebidamente para menoscabar la dignidad de las personas y ofender sus convicciones más profundas, siembra la semilla de la violencia. Naturalmente, la libertad de expresión es un derecho humano fundamental que siempre debe ser apoyado y protegido; de hecho, también implica la obligación de decir responsablemente lo que una persona piensa en vista del bien común... Sin embargo no justifica relegar a una persona al marco indigno e irrelevante del Ser, o a un blanco fácil de burlas y discriminación.

El camino para salir adelante parece ser la adopción de un enfoque integral para la reforma de la justicia, que abarque esas cuestiones con claridad en la legislación interna y las aborde de manera que puedan facilitar una transparencia a toda prueba, basada en el respeto de la dignidad humana y de los derechos inherentes de cada persona.

En el reciente decreto 537 de 2015, se establece que  la conformación de las ternas que el Presidente de la República elabore para la escogencia de los magistrados de la Corte Constitucional por parte del Senado, además de aplicar la ley de cuotas, se observará que los candidatos aseguren probidad, independencia, idoneidad, carácter y solvencia académica y profesional, no obstante que el “filtro” se lo concede el Presidente al ministro de la Presidencia, no obstante que la Secretaría Jurídica de la Presidencia podrá solicitar la opinión de organizaciones ciudadanas, sociales, universitarias o académicas, sobre los nombres inscritos en la lista; en todo caso, todo queda reservado a la entrevista con el Presidente.


Posdata: Cuando se elige estar al lado de la Verdad, no podemos ignorar las consecuencias del ejercicio de la misma.

viernes, 13 de marzo de 2015

Congreso contra la corrupción

El doctor Hernán Olano presentará una ponencia en el Congreso Internacional "Transparencia internacional, participación ciudadana, actividad política y lucha contra la corrupción", a realizarse en Las Palmas de Gran Canaria, España, del 23 al 25 de marzo de 2015.
http://www.gi.ulpgc.es/invpja/wordpress/programa/

lunes, 9 de marzo de 2015

Presencia del doctor Hernán Olano en medios

Esta semana en prensa:

http://www.elcolombiano.com/cuestionamientos-a-pretelt-provocan-revolcon-en-corte-XB1434303
http://www.elpais.com.co/elpais/internacional/noticias/imprudente-osado-y-cercano-jovenes-asi-papa-francisco
http://www.vanguardia.com/colombia/299101-no-reclutar-mas-ninos-llevara-al-desescalamiento-del-conflicto-analistas

Discurso Público

Hoy  día, muchos valores considerados básicos por quienes poseen integridad, se han visto cuestionados dentro de lo que se ha constituido como un nuevo contexto político, jurídico y cultural, que muestra su hostilidad contra quienes sostienen principios tradicionales no negociables y hasta hace muy poco incuestionables, pero, en caso de serlo, presentados con argumentos sólidos y criterio respetuoso frente a quienes se proclaman como abanderados de las libertades, la igualdad y el pluralismo laicista.
En el nuevo criterio de juicio público se ha pasado a desacreditar opiniones, que aunque legítimas desde el punto de vista de quien las emite, causan escozor y un potencial juicio de descrédito por parte de sectores que pueden verse afectados con dichos conceptos.
Muchas veces, el ideario institucional en un discurso público, así como nuestras convicciones personales, se ven amenazadas por el racionalismo, que ataca y no permite dar a conocer opiniones diversas. ¿Qué ocurriría si todo en el mundo fuese homogéneo, sin posibilidades de disentir o controvertir? Por eso, Juan Pablo Cannata, profesor de la Universidad Austral de Buenos Aires, sugiere que este nuevo contexto genera una tensión latente en la conversación pública que otorga relevancia negativa a aquellos valores que son percibidos como contraculturales: comienzo y fin de la vida humana, matrimonio y familia, sexualidad y vida conyugal, derecho de los padres y madres a educar a sus hijos e hijas y, en otro orden, las mujeres en la Iglesia y el celibato sacerdotal, atacado recientemente.
Lo que importa y debe ser posible es ser coherente con la propia identidad, ser coherente con sus propias palabras. Ya Barack Obama el 16 de febrero de 2008 expresó: No me digan que las palabras no importan, “Don´t tell me the words don´t matter”, porque la sindéresis en ellas, para construir una sociedad mejor, a veces resulta una tarea compleja, porque cada cual posee su propio marco de interpretación.
Sin embargo, lo más importante y como nuestro primer valor, desde la orilla que se defienda, es el respeto de la dignidad de la persona, pues así, cada uno, construye su legitimidad y su capitalsimbólico, siempre fundamentados en la caridad, la credibilidad y la hondura de nuestros conceptos dentro del marco coherente de nuestros valores.
Posdata. Muy exitoso resultó el V Encuentro Internacional de Historia del Derecho, organizado el viernes anterior en la Universidad de La Sabana por el Grupo de Investigación en Derecho, Ética e Historia de las Instituciones “Diego de Torres y Moyachoque, Cacique de Turmequé”.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Programa Final V Encuentro del Instituto Colombiano de Historia del Derecho

CONVOCATORIA:
Fecha: Viernes, marzo 6 de 2015.

Lugar:
Viernes 6 de marzo: Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad de La Sabana, Chía, Colombia. Horario: 8:00 a.m. a 5:00 p.m. Almuerzo libre.

Para agilizar la inscripción GRATUITA al V Encuentro de Historia del Derecho que realizaremos en La Sabana el 6 de marzo de 2015 les ruego por favor, seguir el siguiente vínculo en línea.


Por razones de espacio, nos veremos en la necesidad de hacer un corte en ciento treinta (130) inscritos. No podremos recibir personas que no hayan realizado inscripción en línea.

Programa:
VIERNES 6 DE MARZO:
8:00 a.m. – 8:15 a.m. Instalación del V Encuentro.
Doctor Bogdan Piotrowski, Decano de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas, Universidad de La Sabana.
Doctor Andrés Botero Bernal, Presidente del Instituto Colombiano de Historia del Derecho.
Doctor Hernán Alejandro Olano García, Director del Programa de Humanidades, Universidad de La Sabana.
8:15 a.m. – 8:30 a.m. Presentación del Archivo Histórico “Cipriano Rodríguez Santamaría” de la Universidad de La Sabana. MSc. Marcela Revollo Rueda de Navia.
8:30 a.m. – 9:15 a.m. Conferencia: Dr. Juan Pablo Salazar Andreu, Presidente del Instituto Latinoamericano de Historia del Derecho, Universidad de Puebla, México.
9:15 a.m. - 10:00 a.m. La Registraduría Nacional del Estado Civil: De la dependencia a la autonomía (1948 – 2015), doctor Fernando Mayorga García, Universidad del Rosario.
10:00 a.m. – 10:15 a.m. Receso para el café.
10:15 a.m. – 11:00 a.m. Conferencia: “La ley escrita. Representaciones de poder en el archivo del cabildo colonial”, doctor Alfonso Rubio, Universidad del Valle.
11:00 a.m. - 11:45 a.m. Ponencia: Anotaciones históricas sobre la constitución y los jueces en Colombia durante el siglo XIX, doctor Andrés Botero-Bernal, Presidente del Instituto Colombiano de Historia del Derecho.
11:45 a.m. – 12:05 m. Ponencia: Flujo de las ideas en la historiografía del derecho constitucional colombiano, Julio Mauricio Londoño Hidalgo, Pontificia Universidad Javeriana.
12:10 m. – 12:35 m.: Panel de preguntas al conferencista y ponentes. Coordina: Dr. Mario Cajas, Universidad ICESI.

12:45 m. Receso. Almuerzo libre para participantes. Los ponentes almorzarán en “La Herradura”.

MESA UNO:
Coordina Prof. Fernando Cvitanic Oyarzo.
Lugar:
MESA DOS:
Coordina Prof. Julio Mauricio Londoño Hidalgo.
Lugar:
MESA TRES
Coordina Prof. Dr. Fernando Mayorga García.
Lugar: Sala de Juntas E-224
2:15 p.m. – 2:35 p.m.
 Ponencia: La Corte Suprema de Justicia y la lucha por los derechos sociales en la represión conservadora: 1926-1930, Mario Alberto Cajas Sarria, Universidad Icesi de Cali.
2:15 p.m. – 2:35 p.m.
 Ponencia: Tras las huellas del radicalismo en Colombia, Mabel Londoño, Universidad de Medellín.

2:15 p.m. – 2:35 p.m.
 Ponencia: Sobre la vigencia del contrato social: una perspectiva histórica y constitucional española. ¿Paralelismos con la historia constitucional colombiana del siglo XX? José Ignacio Lacasta-Zabalza, Universidad de Zaragoza, España.
2:35 p.m. – 2:55 p.m. Ponencia: Desafíos de las instituciones jurídicas del siglo xix al xxi, Leandro Osorio Valencia, Universidad de San Buenaventura de Cali.

2:35 p.m. – 2:55 p.m. Ponencia: Atlántico: De cómo se construye un departamento, Adelaida Sourdis Nájera, investigadora independiente.

2:35 p.m. – 2:55 p.m.  Ponencia: El pensamiento de Thomas Hobbes en el contexto de la formación del Estado Moderno, Carlos Ignacio Ospina Ramírez, Profesor de cátedra en la Universidad de Medellín.
2:55 p.m. – 3:25 p.m Ponencia: Cultura constitucional y guerras civiles de fines del siglo XIX. Análisis del pensamiento constitucional de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, Melba Luz Calle Meza, Universidad Militar Nueva Granada.
2:55 p.m. – 3:25 p.m Ponencia: Desarrollo constitucional de los Derechos Humanos en las Constituciones Colombianas, Carlos Gabriel Salazar Cáceres, Universidad Santo Tomás de Tunja.
2:55 p.m. – 3:25 p.m Ponencia: Historia, epistemología jurídica y decisión judicial, Alejandro Matta Herrera, Universidad de Buenos Aires.
3:25 p.m. – 3:55 p.m. Receso para Café.
3:25 p.m. – 3:55 p.m. Receso para Café.
3:25 p.m. – 3:55 p.m. Receso para Café.
3:55 p.m. – 4:15 p.m. Ponencia: Los rostros miméticos del derecho administrativo en el otoño del patriarca, César Oliveros Aya, Universidad Militar.
3:55 p.m. – 4:15 p.m. Ponencia: La Constitucionalización del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en Colombia: Un recorrido histórico del derecho nacional, Luis Fernando Bermeo, Universidad del Norte.

3:55 p.m. – 4:15 p.m. Ponencia: De la honra de las vírgenes al honor sexual de las demandantes. La concepción hispánica del honor en el tratamiento del estupro en la Nueva Granada y en la República de Colombia, Diana Isabel Molina Rodríguez, Universidad Cooperativa de Colombia y, Nathaly Rodríguez Sánchez, Centro de Estudios Históricos, El Colegio de México COLMEX.
4:15 p.m. – 4:35 p.m. Ponencia: Historia de los corredores públicos en el derecho comercial colombiano. ¿Intermediarios de negocios, ó garantes de la fe pública?, Juan Jorge Almonacid Sierra, Universidad Nacional de Colombia.
4:15 p.m. – 4:35 p.m. Ponencia: El poder judicial en las constituciones de la independencia de Antioquia, Rodrigo Campuzano, Universidad Nacional – Sede Medellín y Academia Antioqueña de Historia.

4:15 p.m. – 4:35 p.m. Ponencia: Samper, Una relación compleja entre la Colombia colonial y el poder, Juan Carlos Martínez-Salcedo, Universidad de los Andes.
4:05 p.m. – 4:25 p.m. Ponencia: Rasgos de la historia de la jurisdicción mercantil en Colombia en el   siglo xix. Los tribunales de comercio en la Naciente República: ¿Herencia colonial, ó innovación republicana?, Federico Castellanos Gómez, Universidad Nacional de Colombia.
4:05 p.m. – 4:25 p.m. Ponencia: La redacción de la constitución de Popayán: ¿una constitución monárquica?, Adolfo León Guerrero García, Universidad San Buenaventura de Cali.
4:05 p.m. – 4:25 p.m. Ponencia: La legislación electoral colombiana durante la hegemonía conservadora 1888-1930: escenario de débil ejercicio de la ciudadanía, Jaime Álvarez Llanos, Universidad del Atlántico.
4:25 p.m. – 4:45 p.m. Ponencia:
4:25 p.m. – 4:45 p.m. Ponencia:La Real Biblioteca Pública de Santafé y sus aportes a la cultura jurídica en América Latina: la obra del ilustrado Manuel del Socorro Rodríguez (1777-1810), Mónica Fortich Navarro, Centro de Investigaciones Socio Jurídicas, Facultad de Derecho de la Universidad Libre.
4:25 p.m. – 4:45 p.m. Ponencia: 200 años del Congreso de Viena (1814/1815) y 100 años de la Primera Guerra Mundial (1914/1918): Dos transformaciones del Derecho Internacional Público y de la política internacional, Bernd Marquardt, universidad Nacional de Colombia
4:45 p.m. – 5:15 p.m. Panel de preguntas a los ponentes.
4:45 p.m. – 5:15 p.m. Panel de preguntas a los ponentes.
4:45 p.m. – 5:15 p.m. Panel de preguntas a los ponentes.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Libertad académica

En el contexto de la libertad de investigación y cátedra y aún lejos de esa esfera, ha de profesarse un profundo e incondicional respeto por toda persona, sin distinción de ninguna naturaleza. Esto se resume en una frase: En lo académico, libertad; en lo personal, respeto., lo cual sirve como aporte a la discusión de distintas materias, sometidas a consideración, bien del Congreso de la República, bien de la Corte Constitucional, sobre los efectos de diferentes circunstancias que tocan con la persona, en todas sus dimensiones, así como en su dignidad por el hecho de ser y existir.

La palabra dignidad, viene del latín dignitates equivalente a los axiomas griegos, que son aquellos puntos de partida absolutos, innegables, indudables, a los que es necesario retrotraerse para cimentar cualquier conocimiento; por eso, el concepto de dignidad incluye una referencia a lo absoluto.

El Diccionario de la Real Academia, dice que Dignidad, denota la calidad de digno, o la gravedad y decoro de las personas al comportarse.

Tal dignidad radica en el hecho de “ser”, pues en la persona, su carácter singular, irrepetible, incomunicable, espiritual y trascendente se traduce en merecimiento ontológico de carácter absoluto, por la perfección intrínseca que le permite a la persona actuar de acuerdo con unos fines inscritos en la propia naturaleza humana.

San Juan XXIII, decía: “la dignidad de la persona humana requiere que el hombre actual, llevado de su propio proyecto de vida y libertad… de manera que cada uno obre de acuerdo y no influenciado por la coacción o la solicitación generalmente procedente de fuerzas ajenas a él.”

La dignidad humana requiere, por tanto, que se actúe según su conciencia y libre elección, es decir, movido e inducido por convicción interna personal y no bajo la presión de un ciego impulso interior o de la mera coacción externa. ¿Qué tipo de coacción? La de un concepto equivocado? O la de quienes desean imponer sus razones denigrando de los demás?

La persona, como ser dotado de debitud y exigibilidad en relación a sí mismo y en relación con los demás hombres, posee la capacidad de ser sujeto de derechos y obligaciones frente a las demás personas y frente a sí misma, derivado de su dimensión espiritual o racional.

¿Ser persona significa atacar a los demás por ese hecho de ser y existir? Si bien existe el libre desarrollo de la personalidad, también debe existir la posibilidad de disentir por los cauces normales, expresando siempre la verdad con caridad.


Posdata: María Isabel Marroquín Bermeo se dio a la tarea de actualizar con español actual “Las Moradas, camino de santidad”, un texto para meditar en la Cuaresma.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Nuevamente el doctor Hernán Olano al Consejo de Estado

El doctor Hernán olano ha sido preseleccionado para el cargo de Magistrado de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado, vacante del doctor Augusto Hernández Becerra.  

jueves, 12 de febrero de 2015

La Biojurídica: Suma de la Bioética y la Acción de Tutela

Artículo del doctor Hernán Alejandro Olano García, publicado en la Revista Piélagus de la Universidad Surcolombiana de Neiva.
http://www.journalusco.edu.co/index.php/Pielagus/article/view/48/44

Diccionario de Derecho Procesal Constitucional y Convencional

Con la colaboración en algunas de las voces, del doctor Hernán Alejandro Olano García, la Corte Suprema de Justicia de México, ha publicado esta obra dirigida por el doctor Eduardo Ferrer MacGregor Poissot, Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El libro se puede descargar gratuitamente siguiendo este enlace:

http://www.cjf.gob.mx/diccionarioDPCC/diccionario%20Tomo%20II.pdf 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Traslado horizontal al nuevo Escalafón a la Categoría Profesor Asociado

Hernán Alejandro Olano García:
Entre sus titulaciones se destacan: Doctor en Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Javeriana, con estancias posdoctorales como becario de la Fundación Carolina y de AUIP en la Universidad de Navarra y en la Universidad  del país Vasco, Euskal Herriko Unibertsitatea, Magíster en Relaciones Internacionales y en Derecho Canónico de la Universidad Javeriana y Abogado de la Universidad Gran Colombia.

Se vinculó a la universidad de La Sabana como profesor de la Facultad de Derecho desde hace 23 años. Se destaca su amplia producción académica representada en los últimos 4 años en 25 artículos publicados en revistas indexadas (2 artículos indexados en Q3 como autor corresponsal); 61 publicaciones en revistas especializadas; 1 reseña con factor de impacto Q4; 13 Libros; 30 Capítulos de libro; 5 libros de recopilaciones de varios autores; 1 memoria de evento publicada y 157 columnas de opinión.

Por su actividad investigativa el Comité de Valoración de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas le otorgó un puntaje de 1.695 sobre los 250 puntos mínimos exigidos.

Se reconoce su trabajo en actividades de proyección social, entre las cuales se destaca la participación como miembro de número de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, Doctor Honoris de varias universidades, Miembro de la Academia Balear de la Historia de Islas Canarias, entre otras asociaciones.

El comité de Valoración destaca la dedicación y compromiso del profesor para atender los medios de comunicación en representación de la Universidad, además de su desempeño como Director del Programa Común de Humanidades y su buena gestión en el encargo como Director de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas.

Sus avances en investigación y  el compromiso con las actividades de gestión académica que le fueron asignadas para el desarrollo de la Facultad de Filosofía,  fueron los aspectos que la Comisión de Asuntos Generales tuvo en cuenta para aprobar su nombramiento como Profesor Asociado en el actual Escalafón.

lunes, 9 de febrero de 2015

Antonio Cacua Prada

Conocí al famoso historiador sanadresano ( de San Andrés, Santander) en 1989, cuando curse Relaciones Diplomáticas en el extinto Instituto Universitario de Historia de Colombia, que pertenecía a la Academia Colombiana de Historia, desaparecido con la Ley 30 de 1992. Había sido ese Instituto un esfuerzo de Cacua, Roberto Velandia y German Arciniegas, por formar licenciados en historia, relacionistas diplomáticos y guías turísticos certificados, cuya regulación solo se expidió por el Gobierno Nacional a través de Decreto hasta 2014.
Allí, en El Instituto de Historia, el Rector era Antonio Cacua Prada, hombre serio, de voz recia y diáfana, que aun a sus más de ochenta años conserva para retumbar con eco en los salones de las academias a las que pertenece. 
Como periodista, fue cronista de El Siglo y director de El Fénix Nacional. Abogado, escritor prolífico, congresista, académico, locutor, diplomático, educador, virtudes que hacen parte del numeroso elenco de palabras que se podrían utilizar para definirlo, pero una de ellas encierra todo: Señor. Y como mi padre me enseño, a todo Señor, todo honor.
Humanista de alto vuelo. A sus 83 años, que cumple el 11 de febrero, sus libros suman varias docenas. Entre sus obras más destacadas están Colombia en la historia, Historia del periodismo colombiano, complementada con otro libro de similar temática: Orígenes del periodismo colombiano; Historia de la educación en Colombia; Símbolos patrios nacionales; El cartagenero Juan García del Río; El Teatro Faenza; Orestes Sindici; Manuel del Socorro Rodríguez; José Gregorio Hernández; Germán Arginiegas, cien años de vida para contar; Antología poética de Aurelio Martínez Mutis; Andrés Bello, precursor de la integración americana; etc.
Ha estudiado la vida de Bolívar y su descendencia oculta; ha biografiado a Manuelita Sáenz y a Santander; escribió una obra sobre Bernardo O´Higgins y otra sobre José de San Martín, que le valió ser designado como Presidente del Instituto Sanmartiniano, filial Colombia, del cual es uno de los pocos integrantes vivos.
Es de resaltar la labor que desde hace más de quince años realiza desde la Academia Patriótica Antonio Nariño, dedicada a promover la figura del más ilustre de los bogotanos, ese ciudadano de todos los tiempos a quien el próximo 9 de abril le celebraremos el 250 aniversario de su natalicio.
Cacua Prada ha recibido numerosos homenajes, pero como profesor que soy, considero, que el mejor, es el que nos prodigan nuestros estudiantes con palabras sencillas salidas del corazón. Doctor Cacua: su esfuerzo por hacer que la historia de Colombia retorne a las aulas, al haber desaparecido del pensum escolar y universitario en 1982, es una bandera que no podemos abandonar, cuente con mi concurso.

La Constitución del Reino de Araucanía y Patagonia

Entérese de la existencia de este Reino y de su Constitución, en el artículo del Dr. Hernán Olano, publicado por el Centro de Estudios Constitucionales de Chile:
http://www.cecoch.cl/docs/pdf/revista_ano3_2/revista_ano3_2_11.pdf

jueves, 29 de enero de 2015

Sibaritas vergonzantes

Hace unos cuarenta años, en el programa de R.T.I. "Citas con Pacheco", el famoso presentador le realizó una entrevista al decorador Saúl Garcia y la conclusión fue que este era un sibarita. Yo no conocía esa palabra a mis poco menos de diez años y al buscarla en la Enciclopedia Salvat, encontré que era alguien al que le gustaba vivir bien. Tampoco sabía el significado de ser vergonzante, un término que en mi ciudad de Tunja se usaba mucho para referirse a muchas familias amigas en las que, generalmente por los avatares de la política bipartidista, el jefe de hogar perdía el puesto público y tenían que pasar en esa casa muchas dificultades económicas, durante mucho tiempo, esperando el cambio de gobernador o de presidente; cuatrienios enteros en los que distinguidas familias se veían limitadas a una simple aguadepanela con calado, a remendar medias y calzoncillos y a achicar y voltearle el paño a los vestidos viejos, a usar camisas con puños y cuellos de otro color provenientes de alguna otra prenda, para que otros integrantes de la casa pudieran estrenar alguna cosa.
Ahora, para este 2015, se unen las dos palabras, sibarita y vergonzante, pues con la reforma tributaria aprobada por el Congreso a instancias del gobierno, los trabajadores honestos que integramos la clase media del país, estamos condenados a soportar el rigor de la ley y pagar más impuestos, frente a un ritmo de vida, limitado, pero bueno y digno, que con el esfuerzo de vivir al día -aunque muchos al debe-, en los últimos años nos ha convertido en sibaritas, con buenos celulares, carrito con aire acondicionado, viajecito de vacaciones, ropita buena, saliditas a restaurante y acostumbrados, como diría mi tía, a comprarse sus cositas, porque como dice William Ospina en su más reciente libro "El dibujo secreto de América Latina", una familia debe contar con una vajilla de porcelana fina para muchos años, que con una vajilla costosa de plástico para todos los días.
 Pero, ¿Qué se nos viene pierna arriba?, desafortunadamente la evasión y la elusión pues el dinerito del sueldo se nos volverá una ilusión, no así a los dos mil funcionarios cobijados con la ley cuarta de 1992, (presidente, ministros, altos comisionados y consejeros, congresistas, magistrados, Procurador, Defensor, Fiscal, Registrador, Consejeros Electorales, Comisionados del Servicio Civil, Embajadores), que recibirán como salario casi 27 millones de pesos, pero solo tienen gravada la "asignación básica", que es de cuatro millones. Es decir, paga más impuestos un notificador de juzgado que un magistrado de Alta Corte y en el sector privado, con el impuesto al patrimonio, pagará más un cajero de banco que el dueño del mismo.

En últimas, los que estarán felices serán los cultivadores de caña y los vendedores de vajillas de porcelana, pues en ellas volverán a servirse aguadepanela con calado.

Control de Convencionalidad, Los Cabos, Baja California, México