martes, 11 de agosto de 2015

Mohamed VI y Colombia


Con ocasión del decimosexto aniversario de la entronización de Su Majestad el Rey Mohammed VI en el trono de Marruecos, bien vale la pena analizar que bajo la dirección de Su Majestad el Rey, durante estos últimos años, se ha podido superar etapas importantes en materia de democratización y de derechos humanos y de desarrollo económico.

En los últimos años, la economía de Marruecos se ha caracterizado por una estabilidad macroeconómica unida a una baja inflación. El crecimiento económico fue dinámico en 2013 (5%), y luego bajó en 2014 (3,5%), principalmente por la baja de los rendimientos agrícolas. No obstante, la economía es sólida, basada en las exportaciones, el auge de las inversiones privadas y el turismo (10% del PIB). El crecimiento debiera aumentar en 2015, estimulado por la actividad manufacturera y los servicios.

La Constitución política, adoptada por referendo en julio de 2011, constituyó un importante paso para consolidar el proceso de democratización de Marruecos y del afianzamiento como Estado de Derecho, no obstante que ha sido golpeado por la crisis de la zona euro.

La política de austeridad actual busca reducir el déficit público, y se ha previsto una reforma del IVA en 2015. Marruecos también debe reformar el sistema de jubilaciones, actualmente deficitario. Sin embargo, el proyecto para aplazar la edad de jubilación generó movilizaciones en octubre del año anterior.

La Constitución de 2011 consagra los derechos de las minorías y subraya de manera formal, la diversidad de su identidad nacional-arabo-islámica, amazish (berber), saharo-hassanía, andaluza y mediterránea.

Múltiples obras se han efectuado en el ámbito institucional con la inserción de un responsable ante el Parlamento y con independencia del poder judicial, ese Primer ministro, Abdelilah Benkirane del Partido de la Justicia y del Desarrollo, adquirió desde 2011 el rango de jefe de gobierno y preside con este título el Consejo de gobierno, pero el Consejo de ministros sigue siendo presidido por el rey. El Rey, Amir al Mouminine (Comendador de los Creyentes), mantiene sus poderes en el ámbito religioso, lo cual ha permitido a Marruecos permanecer al abrigo de los movimientos radicales que conocen muchos países árabes, siendo un oasis, un verdadero refugio de paz y estabilidad en la región.

Dada la riqueza del suelo marroquí, el sector agrícola es el predominante en el país: 40% de la población activa trabaja en este sector que representa cerca de 15% del PIB. Cereales, frutas y verduras son los principales cultivos. El crecimiento económico depende excesivamente de este sector. Adicionalmente, el crecimiento en Marruecos se encuentra alrededor del 4%, dando al desarrollo industrial un lugar cada vez mayor, aunque la industria contribuye con casi 30% del PIB, gracias al sector textil, los productos de cuero, el procesamiento de alimentos, el refinado de petróleo y los montajes electrónicos. Al mismo tiempo, hay nuevos sectores en pleno auge que tratan de reducir la dependencia del reino respecto al sector agrícola: industria química, automoción, informática, electrónica, la exportación de vehículos, de componentes de aviones, además de una próspera industria de procesamiento.

Grandes esfuerzos se han desplegado en el sector social para luchar contra la precariedad, e igualmente, se adelantan grandes obras de construcción en los sectores más importantes, razón por la cual, Marruecos continúa atrayendo grandes inversiones extranjeras.

En cuanto a sus relaciones con Colombia, éstas registrado una evolución positiva, consagrada con la apertura de una Embajada de Colombia en Marruecos. Importantes encuentros e intercambios de visitas entre los responsables de ambos países se prosiguen. Y Colombia sigue siendo un aliado principal de Marruecos en esta zona, ya que es un país prioritario para la estrategia de cooperación integral en seguridad de Colombia para los países de África Occidental en materia de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Así mismo, se han desplegado grandes esfuerzos para promover la cooperación económica y el intercambio comercial entre los dos países con el Acuerdo de Cooperación Turística, marzo de 2000; el Acuerdo supresión de visas para Pasaportes Diplomáticos, Oficiales y de Servicio de 1997; el Acuerdo Comercial entre Colombia y Marruecos, de junio de 1995; el Acuerdo de Cooperación Técnica y Científica, de octubre de 1992 y, el Acuerdo Cultural, de diciembre de 1991.

El objetivo de reabrir la Embajada de Colombia en Rabat, es el de estrechar las relaciones políticas con el Gobierno marroquí a nivel bilateral y multilateral y fortalecer la presencia institucional de Colombia en el África magrebí para lograr un mayor acercamiento a la región.


Igualmente, Marruecos fue uno de los primeros países en apoyar el proceso de paz en curso en Colombia.

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