viernes, 7 de febrero de 2014

El país de Plinio


Plinio Apuleyo Mendoza acaba de presentar su más reciente libro El País de mi Padre, con prólogo de Otto Morales Benítez. La obra identifica los distintos cambios políticos de Colombia y la participación en ellos, luego de la hegemonía conservadora, de Plinio Mendoza Neira, Contralor General de la República, ministro de Guerra, embajador, director de Acción Liberal, Sábado, Política, Reconquista y Nuevo Boyacá. Autor de El Liberalismo en el Poder y de un libro con sus discursos como congresista hasta el inicio de La Violencia en 1946. Luego, el exilio en Venezuela y finalmente, su regreso para afianzar las políticas sociales del Frente Nacional.

Plinio Apuleyo rescata del olvido la figura de su padre, pero además presenta el país que le correspondió vivir, primero, en medio de “una democracia culta, pacífica, memorable y ejemplar”, luego, ennegrecida con los “horrores que hoy todavía ensombrecen nuestro panorama” y que “dieron entrada al país duro, violento e irreconciliable” que aún vivimos y cuya esperanza de paz ojalá esté muy cerca.

Fruto de reflexión y agudeza, Mendoza nos recuerda ese país de patriarcas, desaparecidos e irremplazables, “hombres de origen rural que sabían dónde estaba lo suyo, perseverantes en el afecto, fuertes como robles, duros para afrontar las borrascas de la vida, con raíces muy profundas en la tierra que los vio nacer, y capaces de proyectar en torno una sombra ancha y protectora”.

***.

Como colofón, hago un homenaje a Hernando Gómez Otálora, nacido en Tunja el 30 de octubre de 1933, doctor en ciencias jurídicas y en ciencias económicas por la Pontificia Universidad Javeriana en 1955, magíster en derecho comparado y doctor en derecho por la Southern Methodist University en 1958, doctor en derecho por la Universidad de Harvard en 1960; asesor de la Junta Monetaria, Ministro de Desarrollo, de Hacienda y Crédito Público y de Gobierno; Representante a la Cámara y Presidente de la misma; Magistrado y Presidente de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Rector de la Universidad de los Andes y fundador y Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes. Junto con Fabio Morón y Jaime Sanín, a Gómez Otálora, les debemos en verdad la Constitución de 1991, pues con sus ponencias en los fallos sobre los decretos legislativos 927 y 1926 de 1990, se allanó en la Corte Suprema de Justicia el camino para la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente por parte del gobierno nacional y su integración popular en diciembre de 1990.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada